Cuantas veces se le ha crucificado a la mujer, una y otra vez, pero siempre se ha bajado de aquella cruz, la ha hollado bajo su pie, y quitándose las cadenas de los pies, se ha puesto a andar, buscando su camino...
En pleno terremoto y tsunami, afloran aquellas cosas que no saldrían a la luz si no fuera por los primeros...Dios, la familia, los amigos; indispensables a la hora de compartir el té, el verbo y el silencio...

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