Mona
Porque los ojos de los perros no mienten, ven algo más allá de nuestro irónico horizonte encasillado. De nuevo el existencialismo concurre a la reunión de deseos frustrados, respondo las mismas preguntas que le hago a mi perro; él sólo me mira y se sacude. Sacudón de lunas, que llega al microbio. Lunas llenas de águilas, me responden sus ojos, de águilas grandiosas, como soles de verano, como pulgas en mi espalda y huesos mohosos...
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